La Botiga, programa integral de garantía alimentaria, inserción laboral y participación comunitaria

La Botiga, programa integral de garantía alimentaria, inserción laboral y participación comunitaria

Ayuntamiento del Prat de Llobregat, ABD (Asociación Bienestar y Desarrollo)

Supermercado que combina la distribución de alimentos y otros productos de primera necesidad a personas atendidas por los servicios sociales que no pueden garantizarse el derecho a la alimentación a través del mercado ordinario de distribución de la alimentación, con la inserción laboral en el tejido productivo del sector alimentario del propio municipio de personas con dificultades para acceder al mercado de trabajo.

La Botiga funciona como un supermercado abierto para toda la población, el cual ofrece también un circuito adaptado para las personas derivadas de los servicios sociales básicos del municipio. Se organiza en un modelo de autoservicio y/o venta asistida, donde se pueden adquirir bienes alimentarios, de higiene, limpieza u otros tipos. Las personas usuarias de los servicios sociales pueden acceder a través de cita previa, y antes de entrar al espacio donde pueden adquirir los alimentos pasan por una sala polivalente donde se realizan dinámicas grupales y comunitarias a partir de las conversaciones entre las personas vinculadas al proyecto. Además, con una lógica circular, las personas que hacen uso se implican en la gestión del espacio, en base a los principios del cooperativismo y la Economía Social y Solidaria.

Por otro lado, en La Botiga las personas beneficiarias no recogen lotes de alimentos, sino que, a través de un sistema de puntos, eligen ellas mismas los productos que necesitan. Estos puntos, que equivalen al dinero para hacer la compra, les son asignados a través de la hoja de prescripción de servicios sociales, en función de la situación de cada persona o familia. De este modo el modelo de La Botiga busca superar el modelo asistencialista en el ámbito de la distribución de alimentos.

La Botiga se provee, además, de las vías de suministro tradicionales, de frutas y verduras y otros productos de proximidad del Parque Agrario del Baix Llobregat y del comercio local. Este tejido económico local es proveedor de un producto solidario, y a la vez fortalece los circuitos que buscan reducir el derroche alimentario a través del reaprovechamiento de los excedentes generados, lo cual también impacta en la mejora de la salud ambiental del municipio.

Más allá del servicio de garantía alimentaria y de los proyectos para trabajar habilidades sociales o competencias laborales, se hacen también otras actividades y talleres, como por ejemplo para fomentar los hábitos o la alimentación saludable, o para fomentar el diálogo intercultural entre usuarios y usuarias de diferentes procedencias.